
Pic by p0psicle
Vaya que me resulta difícil actualizar el blog, noto un creciente aislamiento en mí y la neta que no encuentro una razón clara que pudiera explicarlo. Ya he pasado por etapas así con anterioridad, pero nunca por períodos tan prolongados…
Día tras día me vuelvo más ostra y cada vez comparto menos de lo que sucede en mi cabeza y corazón con la gente que me rodea; en el plano laboral es más que comprensible, pero en los círculos más cercanos a mí, a la gente que veo con frecuencia o hasta con quienes vivo, no le hallo un porqué. Fuera de la cotidianeidad que termina posteada en el fatídico twitter, toda la magia de pensamientos que recorren mis neuronas, la mayoría de las veces, no encuentran un hueco por donde fugarse hacia fuera de mí.
Esto, per sé, no es siquiera una pérdida nimia para alguien más que para mí, he desgastado paulatinamente el poder de comunicarme y quizá hasta el interés. El asunto de acercarme a los 30s hace que piense que quizás a esto es lo que le llaman “la crisis de los”, a pesar de que ni estoy en crisis ni los he cumplido “y así”. No sé qué me pasa.
Últimamente me ha pasado de todo aunque son cosas que a la larga no tienen la mayor importancia, o por lo menos ahora mismo pareciera que no la tendrán. He andado en situaciones muy padres que sacan cosas chidas de mí y me hacen notar otras tantas que no lo son tanto.
Hace un par de semanas salí con algunas chavas que no conocía nada más para desmadrar y me la pasé bastante bomba; hice un casting de doblaje en inglés (cosa que jamás en la vida me hubiera imaginado que yo podría hacer), me estoy involucrando lenta pero seguramente en la lucha por la causa animal (otra cosa que según yo, no era para mí). Este preciso fin de semana acabo de irme a descansar a un lugar súper bonito y ultra mamón, siendo que YO no acostumbro ir a lugares súper bonitos y ultra mamones, en fin… mi vida está cambiando de una manera extraña en la que a veces me siento como la espectadora que simplemente observa cómo el mundo se mueve y acomoda para que las cosas sucedan.
Y frente a este panorama, me reconozco con ciertos miedos que me sacan mucho de pedo y siento lazos que me jalan hacia direcciones completamente contrarias y eso también me da mucho miedo.
Hace varios años, un auto deliberadamente atropelló a un indefenso perro a un metro de mí y no hice absolutamente nada para ayudarlo, en esos entonces pensaba o quería pensar que no podía hacer nada, y ahora que sé que había tanto que hacer por él, me he sentido culpable. Es algo que llevo en mi conciencia y que espero enmendar en un día no muy lejano. Ever since tengo pánico cada vez que veo a un animalito intentando cruzar la calle, neta: pánico. Siento dolor al ver perros caminando sin dirección, buscando algo que llevarse al estómago, agachar la cabeza al estar en frente de alguien que pudiera hacerles daño. Y algo adentro de mi se aprieta y me pide que haga algo.
En otro tenor, aunque nunca lo escribí aquí y muy poca gente se enteró, hace un año y medio tuve(imos) un accidente muy feo en Periférico, este evento me marcó bien cabrón pues fue la primera vez que en realidad pensé que pude no haberla contado, los días y semanas posteriores al mismo, me la pasé divagando y sintiéndome mierda tanto física como emocionalmente. Sabía lo que sé todos los días desde entonces, que “eso que vine a hacer en la vida” estuvo a punto de no suceder, de terminar mi existencia sin lograr aquello por lo que estoy aquí, la corazonada que hace que me levante de cada madrazo, el porqué hace 29 años no me quedé en esa plancha del hospital en medio de la operación, el porqué mi corazón volvió a latir.
Me costó varios meses volver a subirme a un auto con “tranquilidad” y aunque pensé que ya lo tenía más o menos superado, este fin de semana me di cuenta que no. Iba en la carretera con un estrés digno de día de estreno, agarrada de dónde podía y súper pendiente de que no fuera a salir volando mi patético trasero en la siguiente curva. Y para acabarla de mega chingar, estuvimos a nada de atropellar a un bastante distraído perro (mis dos grandes traumas combinados, perfecto para dejarme reflexiva el fin de semana entero).
Estoy a nada de comenzar un par de proyectos de voluntariado con gente que se preocupa muchísimo por el bienestar de los animales de la calle, y esto también me aliena cada día más del mundo que llevo hasta ahora por conocido. A pesar de que mi YO materialista y adaptado socialmente está muy desarrollado por el medio en el que me desenvuelvo, existe esta otra parte de mí que necesita ayudar y dar amor a esos pequeños grandes seres que andan por ahí sin más.
Me parte el corazón ver a estos animalitos en la calle, enfermos, con hambre y en la triste mayoría de los casos, recibiendo maltratos de la gente con la que tropiezan en su andar. Afortunadamente me he topado con varias asociaciones e individuos que dedican su tiempo y recursos a ayudar a los demás seres vivos, lo que me da confianza en que en el momento que esté completamente convencida del camino que voy a tomar no voy a estar sola y habrá quienes me puedan guiar. Además me siento más tranquila y menos extraña al ver que no cuentan con la visión antropocéntrica de ayudar única y exclusivamente a causas que afecten nada más al ser humano.
Respeto muchísimo las causas sociales, que no se confundan mis líneas, pero en este momento de mi vida, la que me llama está muy alejada de los seres humanos, será porque cada día que pasa veo con más claridad las aberraciones que cometemos contra nuestro planeta y los seres vivos. La razón detrás de esto tampoco la sé. Será por eso que no me hallo y no me encuentro, tengo los ojos mucho más abiertos, veo cosas que antes decidía ignorar y me reconozco dudando qué caminos tomar, porque sé que en cuanto tome “esa decisión” nada volverá a ser igual.
Y ya… en realidad este post es de todo y de nada. Mis neuronas están muy adentro de mí misma y lo único que tengo claro right now es que llegaré próximamente a los 30 siendo una mujer muy diferente de la que fui a los 25, estoy construyendo a alguien de quien me sienta completamente orgullosa y ese proceso lleva mucho tiempo y muchos sacrificios que me estoy preparando para realizar. Aunque eso signifique ser cada día más ostra y tener mucho menos temas para conversar o admitir que con esta misma edad siento miedos que no me puedo explicar. Ya no puedo cerrar los ojos, por más que quiera.
Como un perro extraviado, es lo que hay.
Yo diría que no te preocupes demasiado y sigas viviendo estos cambios en tu persona, que negativos per sé no son. El adaptarte a nuevos entornos y circunstancias de vida, y el envejecer mismo, conllevan un proceso de madurez emocional por el que todos pasamos (o deberíamos pasar). In any case, tu esencia no va a cambiar y seguirás siendo Faridee, para fortuna de todos nosotros :-)
NP: The Cure – Catch
El nuevo look del blog es más… ¿sobrio? A tono con tu sentir actual, creo.
Vielen Dank für Ihre Kommentare (¿si se dice así? jaja), tal como preocupada no estoy (a ver síguele en alemán, ok no), nomás ando bien sacada de pedo, snif.
BTW, esta plantilla es temporal -creo-, ayer que actualicé nomás no me cuadraba ver tantos colorcitos, ya la iré editando anyways. Thanks for stopping by
“Vielen Dank für Ihre Kommentare” si se dice asi, es perfecto – como hiciste? Sin ayuda???? Googletranslator?
, pero se puede]
[excepto es plural y Moldoon solamente dio un comentario
No quiero responder mucho aca – pero no pude evitar un pequeno commentario :
Dices que ella es una mujer muy diferente de la que fue a los 25 – digo yo: Nein!
Lo menos no que la mujer que conocí a los 26/27.
Pero la vida exterior de la mujer se cambío mucho.
Mi estimada camarada Fari… más que crisis son lapsos en los que inevitablemente pasa uno en ciertas etapas de la vida, no te puedo decir propiamente “te entiendo” porque las mujeres son de otro planeta y no lo digo en tono peyorativo; sin duda y en unos cuantos de conocerte y andar fisgoneando sin ninguna mala intención tus escritos, fotos y demás en las redes sociales disponibles veo que eres por mucho una gran mujer, que posiblemente este pequeño lapso es el pase invisible a la madurez normal de la edad sin decir que te estés avejentando, aquí no cabe semejante cosa, es unicamente MADUREZ, nada más.
El ver y experimentar otras cosas a las cuales no estás acostumbrada o que estés viviendo por primera vez alimentarán y forjarán precisamente esa madurez mal llamada crisis de los 30.
Llegarán más situaciones a tu vida, acompañada o en soledad, pero vívelas, disfrútalas y sobre todo, aprende de ellas cualquiera que éstas sean.
Te mando un gran abrazo y a tu salud la chela de jueves!!
Fé de erratas:
Debe decir: “…sin duda y en unos cuantos AÑOS de conocerte…”
Listo.
@ts: Yup, sin ayuda, ¡sólo de las notas que tengo de las clases de alemán!
de verdad espero que la “crisis de los 30″ sea madurez y no nada más pendejismo cíclico jajaja.
@vik: Grax por caer por acá, para eso es el bló