Pics by V.A.N.E.S.A
Disclaimer: Choro bastante largo, muy personal y de weba, importante publicar porque resume que ya es hora de que llegue mi hombre de verdad™… ¿qué le pasa?, ¿cómo hacer para que se encuentre un relooooooooooj?
Mientras escribo esto, suena al volúmen máximo (que es bastaaaaante alto en estos audífonos), el “Pink” de Boris y hasta pareciera que el propósito es no pensar… y la neta es que es todo lo contrario.
Ayer por motivos del job tuve que darle una visitadita a la Expo Publicitas en Centro Banamex, salí con cien millones de bolsas, cuatro kilos de flyers, 500 tarjetas de presentación y un reencuentro de lo más bizarro con el gerente de impresión de gran formato, motivo de sensaciones súper encontradas que removieron todito mi precámbrico remoto pasado, sin querer queriendo.
A pesar de que cuando llegué SÍ me pasó por la cabeza toparlo, fue como un flashazo que no me duró más que un microsegundo, pues la Expo duraba tres días com-ple-ti-tos & the odds for an encounter eran la neta más bien bajones. Así que de lo más concha y confiada caminé entre los stands, preguntando mil madres, viendo a las edecanes tipo Lucerdito así como a las que aynomamenqueseponensilicaenlasnalgas, buscando objetitos que ni yo sé que busco y recogiendo catálogos que le manejasen articulines alejados aunque sea un poco de lo barato-nacón.
En esas andaba cuando Kazaaaaaam!, escuché mi nombre siendo re-re-repetido con suficientes decibeles para distinguirlo por sobre el barullo de la multitud, hice mi vuelta registrada de reina de carnaval 360° et voilá!, ahí estaba a metro y medio de mi sorprendidísimo puerco entero. El trámite en realidad fue bastante rapidón, los hola cuánto tiempo, ah no mames que chingón, y luego?… obvio que con la estorbosa sinceridad que me caracteriza de plano dije, con permiso this is very incómodo sha me voy.
La relevancia del asunto, radica no en haber visto al gerente esos 3 minutos en la agotadora Expo, sino en la “shuvia -tus brazos fríos como la shuvia-” de recuerdos de los últimos 6 años de mi vida que han caído sobre mí desde ayer. Pasa que me acuerdo de cosas padres que viví con el gerente de impresión de gran formato, el extraño engagement que tuvimos, las cornadas, jaladas, los engaños de faldas y hasta de un “inofensivo” anuncio online que aludía a sus ojos, pelo y las pulgadas que tiene o no debajo del zipper del pantalón del Palacio de Hierro.
Los millones de chavas que no eran nada pero algo eran, y en lo bonito hasta me acuerdo de sus hermosas perras (caninas ellas), las películas del domingo, los pestañazos en CU esperando mis clases mañaneras, las empiernadas, el eterno fútbol que me caga, las retas de Castlevania, los besos y las trompadas, los ojazos verdes y los choques en las clases de manejada. A veces tengo la duda si mueve más recordar exclusivamente lo asqueroso o clavarse en la intensidad de lo que fue chingón (hablando de la vida en general), la cosa es que quedarse con la mezcolanza de los dos hay momentos en que logran hacer un hueco en la panza.
Cuando superé el desengaño de la memoria con “Troya”, el período del descubrimiento de la amante de oficina y las subsecuentes pedas que me aventé en pleno último semestre de la carrera por allá en inicios del 2004, en mi día real ya ibamos mi compañero de chamba, el coordinador de publicidad y yo tratando de atravesar Presidente Masaryk, mi brazote haciéndola de viene-viene en pleno Periférico y medio despertando del limbo en el que cerebralmente estaba.
Claro que no se puede estar absorta ni en pausa en esta ciudad, así que mientras mi mundo normal hablaba de una obligada devoración alimenticia, llegamos a la oficina y a pesar de que tenía muchísimo trabajo mi cabecita estaba recordando con todo y Enología los tiempos subsecuentes a mi truene-cien-borracheras-incluidas. Así que inevitablemente en la sucesión cronológica de los hechos, llegué al Vips de Perisur con hora y fecha clarititas de la tarde-noche en que conocí al ingeniero en sistemas del refresco que te sabe a cuando diferente te sabía.
Brbrbrbrbr… antes de entrar en esas honduras, tengo que decir que me dio gusto -si es que se le puede llamar de esa manera- ver que parece estar chido el gerente de impresión de gran formato, a pesar de que me hizo en su momento harto daño y que casi terminé en Alcohólicos Anónimos de la fuckin’ depresión, estuvo padre no sentir quemazón en la panza y haberle dado un abrazo re-sincero, aún cuando me sentía tan ajena como si fuera la primera vez que le viera.
“Shuvia -tus brazos fríos como la shuvia-” de recuerdos de nuevo, al pensar en el ingeniero a quién muyyy rara vez le permito caer en mis pensamientos… lo chingón y lo nefasto, las faltas tan tremendas de honestidad, la segunda vida online mareándose a niñas desconocidas, las ganas de cuernearme cuando viajaba, pero como olvidar el ninesque nothing room que cuando todavía me tocaba era dizque escondite, aquel sillón enorme del estudio del papá, los viajesitos de fin de semana, pero qué tal las fiestas hipermalcopeadas, la agresividad latente eterna, los arranques espantosos y de repente mi amor i’m stained, mi vida te amo eres el todo, sin ti no soy -shu la verborrea-.
Claro… obvio es bonito recordar a nuestra hija-panda Panshi y hasta nuestras visitas repetitivas al Tony Roma’s -famous for ribs- de aquí y de allá, y me sorprende la cantidad de situaciones que se guardan en la memoria, la cantidad de cajones que tiene el ropero de los recuerdos y a veces sonrío y a veces los alfileres del corazoncin se clavan en cicatrices que al arañarlas duelen.
Decir que no pude trabajar sería mentir, porque estuve en ultramegachinga, pero era como si tuviera neuronas particionadas y mientras un cachito hacía sus labores de rutina, el otro estaba dándole backwards al reloj de arena. Inevitablemente llovieron recuerditos de los meses post-truene en los que desconocí por completo al ingeniero, y extrañé tanto a la torera, y como dice el anticristo: ja-ja-ja que pendeja… (te amo un chingo, ¿porqué no me esperas?) un día antes de que se me cayeran los ojos al ver que i was not the only one in his life -as usual la última en enterar-.
Ni pedo, “Así fue” como dice Juan Gabriel. Anoche, después de ver a la salerita para chismear y tomarnos un par de chelas, todavía caían sobre mí esos 6 años de recuerdos de las dos relaciones más importantes de pareja que he tenido en la vida. Y durante las restantes horas nocturnas, muchos recuerdos se agolparon y mezclaron entre sí, dos personas abismalmente diferentes, de momentos lejanos… cada uno por su lado fue relevante para mí, en sus particulares contextos y en los significados que dejaron en mí.
Al gerente lo quise muchísimo, fue mi primer amor así cabrón, y al ingeniero lo amé y adoré con cada gotita de sangre de mis venas, como pensé que no se podía. Con toda la “shuvia -tus brazos fríos como la shuvia-” de recuerdos, llego a contemplar mi gran fortuna. Tengo que agradecerle muuuuuuucho a la vida siempre las cosas fregonas que me ha dado, lo padre que he tenido en el camino, pues he tenido la gracia de vivir experiencias super hermosas, pero más que eso en cuestión de pareja, le agradezco a la vida lo que en su enorme sabiduría me quita, pues con el paso del tiempo he profundizado un poco mi autoconocimiento… el día de hoy puedo reconocer que ni con toda la voluntad del mundo, ni el gerente ni el ingeniero eran quienes yo creía-quería.
Citando al primero, con la vida voy pidiéndole: “¿me da un kilo de huevo rojo?” y recordando al segundo “soy una high maintenance pishiosha corita”. Si he de toparme ever al ingeniero en sistemas del refresco que te sabe a cuando diferente te sabía, en el fondito de mi corazón me gustaría-me encantaría-me fascinaría (Hors de prix tonito dixit) poder darle un fraternalísimo abrazo algún día.
Yo sé que ellos son la felicidad de alguien más, y a lo mejor siempre me preguntaré porqué no pudieron ser la mía (y para el caso ni yo la suya). Ojalá que la respuesta la tenga cuando ame a alguien que pueda y sepa amarme como quiero que me amen & pueda compartir sin montañas de máscaras el contenido de sus sueños y su vida (que pinchi ridículo sonó eso)… yo sé que está vivito, aunque ande coleando en otra corriente submarina.
Ashhhhhh pues en fin, después de mi día de recuerdos, este día suspiré como si me faltara todo el tiempo Oxígeno, alguien me dijo pa molestar que eran puros besos no dados, y quizá tenía razón, segurito son todos los que me quedé y me faltó entregarles al ex-querido gerente de impresión y al ex-amado ingeniero en sistemas, so le mandaré esos besos al viento, ojalá que tengan las vidas más realizadas y plenas que puedan. Yo por mi parte, sólo les deseo que reciban cosas igual de buenas que las que entregan (y sobre las otras no hablo, i’m a karma believer beotch). Además creo que funciono de good luck charm, después de mí se casan o segurito que encuentran a la mujer con quien por años y años compartirán sus vidas -or so the rumour says-.
El chido outcome de tanta pensada y recordada de ayer, es que vivir un segundito de nuevo lo bonito y lo no tan bonito no me ha bajoneado, al contrario, hasta siento que me llené rarísimo de energía y a final de cuentas es lo que me ha motivado a escribir este megapost, y a pesar de que pudiera herir susceptibilidades ajenas, necesito vomitar el veneno que está almacenado y también reconocer por otro lado todo lo positivo que ha habido en mi vida. Me siento como en las secuencias cliché de las películas de cinedearte dónde l@s protagonistas están así como que reviviendo hartos años de experiencias mientras tienen enfrente la puesta de sol más embrutecedora de sus vidas, onda atardecer visto desde el very lejano top of Table Mountain (imaginarios en este post no incluidos).
Me ha costado mucho cocowash lograrlo, pero estoy segura que hay alguien que valdrá el riesgo de que me clave, ese hombrecillo que no le tenga pánico a no mentir, a ser honesto consigo mismo, a no vivir falacias y que no tenga nada que esconder, básicamente alguien como soy yo, así de pendeja y cristalina. Para terminar, como siempre me he sentido identificada con cierto textito choteado: “Los amorosos”, no me queda otra más que cursimente afirmar que espero a mi hombre de verdad™ quien ahcomosehatardado, y añorante más sin dolor: le espero cantando entre labios esa canción no aprendida, le espero shorando…. shorando la hermosa vida.
Post de clausura… todo el dolor y las sonrisas de esas memorias, se van al ropero de vuelta. Qué cosa más rara es la memoria.
Abur!!!
A mi me a pasado lo mismo.. mi primer amor, el mas grande, me lastimó muchoo (superadoo creoo xD). Y ahora, cada vez que recuerdo los bonitos y los no tan bonitos recuerdos que tuvimos, no me bajonean para nada, me pasa exactamente igual que a vos, me llenan rarisimamente de energía, y me hasta a veces me hacen sonreir =)
Wow, de cierta forma transmites la intensidad de tus pensamientos y sensaciones de maneras energéticas; en mi caso me pregunto qué pasaría si de pronto me encuentro con la pintora… Ahora me has lanzado a mis recuerdos… =)
Vaya que si las transmites, leyendo esto senti como si me sacaran el aire del estómago y respirara hondo a la vez… lo cual no es muy diferente de lo que se siente cuando sacas de su cajita los recuerdos importantes que has tenido guardados por salud mental/olvido/ganas de mandar todo al carajo/etc.
Lo chido es que no te bajoneaste sino al contrario, revivir todo aquello te cargó las pilas y reforzó tu deseo de encontrar a alguien meritorio, a diferencia de los batracios ya mencionados. A la chingada las falsedades de ayer, lo verdadero espera.
Hot Chip – Ready for the floor
Relindos comments mais o.O, hasta parece que no les corre atole por la vena jajaja *se tracta tracta, salud!
Hi FG!!!
Psssss creo que es renormal tener recuerdos buenos y no tan buenos pero que al final te fortalecen porque piensas… si que era inocente… si que lo pasé bien… si que lo quería… si que me divertí…. y quizá hasta un “de la que me salvé”. Pero no sé… da gusto pensar que a pesar de que no saliéron tan bien las cosas y hubieron deshonestidades pues uno fue fiel a si mismo a su forma de ser, pensar y sentir. So… se rescata el amor a uno mismo de todas estas cosas.
Luego…. no se si me expliqué o no, mejor no re-leo mi choro pq si no lo borro.
Si te sobraron muestras de la expo pssssssssssss ponte la del puebla!!
Saludinesy bsos!!!