
Es impresionante lo rápido que está pasando el tiempo últimamente, tiene ya dos semanas que nos fuimos a Denver y parece que vamos regresando -bueno casi, porque otras cosas me recuerdan que SÍ he estado aquí-.
No voy a entrar en detalles pero desde que volvimos han cambiado situaciones importantes de mi life, estoy un poco sacada de onda, no sé qué pasará dentro del próximo mes. Lo más probable es que cambie de trabajo (hoping that will be a good thing). Segurito los mantendré al tanto, definitivamente las cosas no pueden seguir igual, I’ve had enough of it.
Regresando al punto que atañe a este post: Denver estuvo mamalón!!!!. El título de las montañas, es por la imagen que tienen ahí arribita, que cómo aplica!, Denver es la ciudad de las montañas. El lugar obligado para cualquiera que sea fan de los deportes de invierno y el montañismo o cualquier deporte extremo, de aquí salen los tours que van a Vail et al, con sus elite spas y hoteles de super lujo de esos de luna de miel cursi ricachona -cuando sea millonaria, cómo no-… meanwhile, debo regresar en invierno!!!!.
Ya hablando del viaje, llegamos al aeropuerto very much on time, desayunamos juntas y en el ipod nos chutamos los primeros capítulos de la nueva temporada de House M.D. *ashiesh. Pa mi mala suerte, estaba rerererenublado, por lo que no pude ver las rocky desde el aire snif, lo chido fue que llegamos super temprano a Denver -como media hora antes de lo que se suponía que llegaba nuestro vuelo-.
Even so… nos tomó +5 hrs llegar a nuestro hotel (y por ende perdimos todo el día para poder turistear), a las mil quinientas horas, cien vueltas estacionamientos-aeropuerto-caballonacodeojosrojos-yderegreso; logramos rentar un auto de esos de comedia gringa (obviamente), fácil le calculo que tenía como 5 años que no lo lavaban, no prendía un faro, y lo rentamos en un lugar super dodgy, decía yo even so, lo logramos.

Nuestro hotel estaba padrísimo: Denver Four Points Southeast by Sheraton, altamente recomendable. El staff muy amable, de esos que te resuelven cualquier cosa con la mejor de las actitudes; la decoración impecable, el diseño de toda la papelería e insumos del chagüer mamalón… en fin, todo muy cozy (con la honrosa excepción del desmadre de la vocalista). Estábamos como a 20 minutos del mero downtown, cosa que nos hizo agradable la vida porque no pagamos el triple en hospedaje y en realidad no estábamos nada lejos -con auto, que si no uff problemón-.

En todas las guías que nos robamos en el aeropuerto durante nuestra larga espera, checamos que tienen una avenida que se llama 16th Street Mall, en dónde prácticamente estaba todo, el centro neurálgico de los bisnes de la ciudad. So, ni tardas ni perezosas nos lanzamos directamente para allá, buscamos un lugar de estacionamiento (caréeeeeesimo btw), y comenzamos a caminar por las heladísimas calles del downtown. Desafortunadamente esa misma noche no pudimos comprar nada para cubrir nuestros fríos bracitos porque con las mil horas que nos tardamos en cenar, las tiendas ya estaban cerradas. Pero igual, nos dimos chance de ver que había para atacar al otro día. Intentamos echarnos unas chelitas en una local brewery pero estaba hasta la madre y estábamos super molidos, así que regresamos a nuestro hotel y dormimos tempra como lo buenas marmotas con frío que somos.
Ya el sábado tempranito, Mike nos propuso lanzarnos a la International House of Pancakes (IHoP) a desayunar, ooooooohmygod que cosaaaa!. Uno de los mejores breakfasts que me he aventado en mi vida, estaba de-li-cio-so, y me divertí mucho viendo el supersize del que pidió Karen que obviamente no se lo terminó jio jio jio. Pero neta, que comida más rica, la pura energía para comenzar el día, lo mejor es que me acabo de enterar es que ya hay una sucursal por estas tierras y si un día ando por ese lejano rumbo, segurito que le caigo.
La orden del sábado era cronológicamente: a) Shoppear chamarritas, b) ir al Museo de Arte™ de Denver c) ver alópet woohooo. So, nos dirigimos de nuevo a la 16 y justo eso hicimos, gastamos dólares que no estaban destinados al shopping, pero guadejel, no volvimos a pasar frío en todo el viaje. También en el camino, se nos atravesó una Virgin Megastore, dónde sucumbí ante algunos objetitos preciados para mi incipiente colección de viniles *bailaloca.
Afterwards, nos dirigimos raudas y veloces al Denver Art Museum (DAM), sin olvidar tomarnos la foto en el über emblemático Convention Center y el hermosito que tienen en la entrada:


Pic by: ishrona

Pic by: cliff1066
El museo además de ser un joya arquitectónica, es enorme, tiene dos edificios con varios pisos cada uno conectados por un puente. Estuvimos ahí todo el día, disfrutando de sus lindas obras de arte™ -valga la rebuznancia- y personalmente, lo que más me gusto fue la sección dedicada al arte moderno y contemporáneo. Ahí sí que nos dimos vuelo, rebabeamos durísimo tanto con ondas de escultura, pintura, video y multimedia. El DAM tiene muchísimas actividades interactivas, sobre todo para los niños, así que en sus salas tienen libros, maquetitas, remakes y demás para que los chamacos se entretengan cuando van de visita y aprendan (al más puro estilo constructivista sí señor).

Pic by: dantekgeek
La tarjetita blanca de este post es parte de una instalación también, en dónde una pared con nada más que con unos 6-8 card dispensers te pide que tomes la tarjeta que mejor describe tu estado de ánimo. Había varias palabras como precisamente calm, philosophical, happy, proud, etc. yo tomé calm primero, y después de ver la de Karen (happy) tomé una más y me gustó mucho el rollo este, así que andábamos todas felices con nuestras tarjetitas por todo el museo. También nos tocó ver una esquinita con un letrero enorme que preguntaba: what is art?™, y además de tener montadas respuestas celebres, tenían blocks de postits donde cualquier persona podía escribir su respuesta, y después pegarlas por toda la pared. Très cool.
Una de las obras que más me gustó fue “Fox Games” de Sandy Skoglund (la primera de las imágenes de abajo es su fotografía original de 1989). Ella hace todo un statement a la mirada, es una installation que toma la mitad de una sala en dónde todo, absolutamente todo -excepto los zorros- están pintados de rojo. Andan como en un restaurante vacío, mostrados a pleno brinco en el aire, o plácidamente sentados en las sillas, y hasta el candelabro comparte color. Una obra muy surrealista y chida, no puedes dejar de tomarle fotos (de hecho para eso es la installation, la artista hace todo ese circo solo para tomarle fotografías, qué tal eh?), he comenzado a buscar más trabajos de esta señora y de verdad me he quedado atónita del rollo que trae, para muestra cáiganle a su página, píquenle a todos los links de imágenes e idolátrenla como yo. Si me quieren mucho, les doy una idea ostentosa sabiendo que se mueren por regalarme algo y una más modestita porque yo lo valgo.



Las siguientes fotografías son una muestra de lo que hace Sandy, estoy fascinada por su arte:





Además tuvimos la oportunidad de ver pinturas padrísimas, pero no les pudimos tomar fotos porque en esas salas estaba reprohibido, había un artista en específico que hace cosas super emotional disturbing en un rollo muy urbano de entrada y después como catastrófico, no sé… muy padre. Aunque no tengo los nombres de todas las exposiciones que vimos me sentí muy agusto en el museo, aquí les dejo algunas imágenes de lo que pudimos ver antes de contarles sobre mi nueva obsesión -sí, otra-.

Pic by: aur2899






Ya para cuando llevábamos como 6 horas en el museo, vimos que había unos sillones en el pasillo y enfrente de los sillones una pantallota plana que tenía un video un poco raro, pero no oíamos nada porque había que ponerse audífonos. So, para allá nos dirigimos y en cuanto algún humano aflojó el aparato -auditivo- nos aplastamos a ver de qué se trataba, sobre todo porque nos queríamos sentar jaja. Y bueno, resulta que el video era como que una mezcla super rara de noticieros gringos, se escuchaba la voz de una conductora de esas de programa de noticias, y en la pantalla se veía tres veces la cara de un tipo que hacía como que la voz salía de su ronco pecho. La noticia era básicamente que al mundo se lo iba a planchar la tostadora por culpa de unas ‘Deadly Storms’. Ese fue mi primer contacto con los videos de Bjørn Melhus, twisted it was… and i loved it. Pueden checar un clip de 30 seg en este link.

Encontré un resumen chiquito del trabajo de Bjørn Melhus en este post porque la neta en la red no hay taaaaanta información y su página suya de él está under construction. Después de levantar nuestros traseros de esos cozy sillones, entramos a un cuartote oscuro dónde toda una pared servía de pantalla de proyección y adivinen qué?… un video de Bjørn Melhus, esta vez sí supimos cómo se llamaba: Captain. La vocalista grabó un videito que pueden ver aquí, mientras yo estaba plácidamente arranada en un puff totalmente enamorada de lo que estaba viendo/oyendo. Acá una minientrevista al superman.
Ya saliendo del museo, era bastante tarde así que nos lanzamos de volón al hotel para recoger los boletos del concierto (woohooo) y de ahí nos fuimos a comer-cenar a un Irish Pub rebonito que estaba como a dos cuadras del Ogden Theatre. La cosa es que nos tardamos más de la cuenta y haciendo números, llegamos a la conclusión de que llegaríamos media hora tarde al reci, lo cuál no era tan grave considerando que a pesar de que tenía muchísimas ganas de ver a High on Fire, me importaba muchísimo más ver a Baroness -y obvio alópet-.

¿Cuál fue nuestra sorpresa que al llegar al teatro, comprar disquitos et al, tomar nuestro lugarcito arriba y shalala… la primera banda abridora fue Baroness? NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, casi que me quería morir, estaba enojadísima. Ya decía yo cuando entramos que High on Fire sonaba rebien (pfffffff), snif snif. Ni pex, no quedaba otra que tomarnos una chelita en lo que empezaban los SEGUNDOS teloneros, de nuevo snif.
Pero esto, no fue malo. HoF son cañerísimos, nada más tres tipos y hacen un ruido que wow, el baterista se llevó todas nuestras ovaciones y respetos porque parece dios hindú con cuatro pares de brazos *bowsdown. El vocal es cajetísima, se mueve rechistoso y como está todo grandote y salió desplayerado se veía cagadón, eso sí el vozarrón que para qué les cuento. Afortunadamente para mí, tocaron la favorita: Death is this communion reomg!.

Ya para cuando terminaron su set, la expectación tanto de toda la gente (estaba el lugar a reventar) y la nuestra estaba llegando a niveles altos. Por todos lados se oían los grititos de ópetópetópet, así que nos re-emocionamos cañón, pensando nada más en lo maravilloso que iba a ser tener a papacito Åkerfeldt a escasos metros de nosotras rockeando y cantando con su lindísima voz.

Así little by little, el larguísimo tiempo que se tomaron en armarles el escenario, llegó a su fin. Apagaron las luces, iluminaron su mantita, salió humito ahoga fans y kazaaaam, Opeth apareció on stage. No sé como no me quedé ronca con la cantidad de gritos que me aventé de euforia orgásmica, nomamesnomamesnomames oh si, increíble. Tocaron -casi- todas las favoritas, obviamente se chutaron “The Lotus Eater” que me hizo quedar sin un cm de cuello, pero el momento nonplusultra fue cuando después de pedirla durante lo que iba del set, escuché los primeros acordes de “The Night and the Silent Water” fuck yeah, que hermooooooso la tocaron, casi chillé de emoción me cae.




So, en pocas palabras, el chou estuvo padrísimo. Valió la pena every penny que nos gastamos en ir. Aunque claro está que de aquí a que podamos volver a salir de weekend va a pasar un laaaaaargo tiempo, creo que lo único que nos haría aventarnos otra locura como esta sería el regreso de TG a los escenarios. Veremos que dice la vida jio jio.
Después del tokín básicamente no hicimos nada, nos regresamos al hotel y dormirmos con una sonrisota en la cara, que creía yo que nada me podría quitar en mucho tiempo -solo me bastó llegar a la oficina el lunes para que se me quitara, ilusa-. El domingo nos paramos tempra y desayunamos en el hotel porque no teníamos mucho tiempo *extraña IHoP. Dejamos el coche donde lo rentamos y nos recogió el tipo del airport shuttle que nos había llevado ahí el viernes por la tarde. Ya en el aeropuerto nos picamos los ojos durante mucho tiempo porque para terminarla de cargar nuestro vuelo salió tarde, lo que significaba que ibamos a llegar de igual manera: tarde al DF.
Afortunadamente respetaron mis peticiones de window seat y tuve un show muy padre de nubes en todo el camino de regreso, lo disfruté mucho, razón por la cual no se me hizo tan cansado el vuelo.

Anyways, ya para terminar, cierro el post estando completamente segura de que el viaje valió muchísimo la pena. Pude conocer una ciudad hermosísima, visité un museo de esos que solo provocan más que querer regresar, tuve la oportunidad de ver a una banda que hace años me hacía desmayar (ahorita todavía) y me encantaría que estuvieran por estas tierras, estoy segura que el concierto sería aún más mamalón. En resumidas cuentas, gran experiencia, gran fin de semana, con una gran amiga *se abrazan y se besan. Pueden ver más fotos del super viaje aquí.

Ya en el defectuoso, el fin de semana pasado nos lanzamos al Motorokr que no mereció post, salí medio decepcionada por la tocada de NIN, el show estuvo increíble en lo visual -es más, increíble es repoco, mamalón, mindfuckingblowing- pero musicalmente nomás no me convenció, les faltó mucho power, muchísisisisisisimas de las viejitas, no sé… me da gusto haberlos visto before, porque si los hubiera conocido en vivo ese día, capaz que me la creo que siempre dan un show mediocrón. La culpa fue mía por esperar algo parecido al 2005, creo que ni siquiera del concierto en Finlandia tenía bajas expectativas, lamentablemente dudo que me vuelva a emocionar verlos live, such a pity!.
Pero eso sí, estoy segura que el Trent debe de dedicarle más energía a la cosa visual, con el concepto magnánimo del Year Zero caí en cuenta que la música podría no ser lo más grande en su rollo creativo, me cae que en eso también le suelto el billete completo. A pesar de que me gustó mucho el Ghosts, en vivo creo que ya perdió lo que me hacía poner la piel chinita. Snif. Eeeen fin, nos leemos la siguiente semana, abuur!.
*no la perdonará por lo de baroness
*ella misma no se perdonará por lo de Baroness, lo peor es que justo estaba comprando el “Red Album” cuando ellos andaban tocando la última rola snif snif snif.
“…en fin, todo muy cozy (con la honrosa excepción del desmadre de la vocalista)…”

*lanza hechizo
*shí-ashí-esh
Por lo menos no mencionaste otras cosas que pudiste echarme en cara XD *se alegra
Relindo viaje, mait!!
Mecsicana? Nnnnséh
Denver… woohoo!