
Photo by: intimaj
Believe it or not, llevo una semana enferma y el virus no quiere irse de mi sistema, hoy me perdí de cierto evento facultativo-amistoso por como me sentía, además de que el condenado frío que hizo tampoco ayudó a que pudiera salir, así que con ganas o sin ganas, con cosas que hacer o sin cosas que hacer es el séptimo día que la enfermedad me tiene encerrada entre 4 paredes.
En temas más amables, próximamente estaré aprendiendo a usar el Macromedia Dreamweaver para diseño HTML/CSS, cosa que me tiene re-contenta porque soy una adictaza en cuanto a aguapar mi sitio. Muy probablemente mudaré el blog a un hosting privado porque blogger es un fraude en cuanto a meterle códigos de diseño más complejos en la plantilla. WordPress parece ser la opción adecuada para tales fines, ya cuando esté más en forma ese proyecto les cuento como me fue. Re-believe it or not no soy diseñadora ni naaaaaaada que tenga que ver con las computadoras (más que para los SIGs), sino Geógrafa.
Gracias o desgracias al myspace -el mundo es demasiado pequeño for my own good- intercambié mensajes con X y believe it or not, no fui una reckless bitch como lo hubiera sido hace un par de meses. Usted no tienen porqué saber quién es X, le debe importar la impactante revelación de que sigo siendo una forgiving pendeja® como siempre lo he sido (y eso que me chuté los manuales de la perfecta cabrona). Aunque X nunca fue mi gran amiga, -más bien sólo cuataconocida-, cuando pasó cierta cosa que me dolió comonuncanadamehabíadolidoenlavida, huyó y jamás me dio la cara, lo peor es que me caía re-bien. Situación que obviamente derivó en que yo estuviera más que segura que se acercó a mi con fines chapuceros y truculentos desde el principio. En fin, le agradezco haberme dejado claro que sus actos carecieron de motivación dolosa, lo cuál por alguna extraña razón me ayudó a sanar lo usada que me sentí por su parte -cosa que a ella segurito le vale madres, pero a mí si me hacía daño tenerle resentimiento-. Fuera de broma… es algo que no sé si sea verdad pero necesitaba oírlo (leerlo).
De esas tareas que nos deja la vida en mi “to do” list está pendiente -y quién sabe hasta cuándo lo estará- sanar el TODO de la cosa que me dolió comonuncanadamehabíadolidoenlavida. Y eso va de la mano con perdonar a quién si me importó y mucho (no como X que me dolió la mamada, no la persona), -ps no era cuateconocido sino a quién más he amado ever- y la neta todavía me puede cañón que yo no le doliera ni un gramo, quién sabe si en realidad me amó (y recuerdo entonces que todos amamos diferente), y a lo mejor lo que me duele es esa enorme diferencia; si así fue entonces me dejó de amar, le dejé de importar hace ya mucho tiempo -mucho antes de que tronáramos pero ese no es el pedo-. La forma como trató de esconder eso, la ausencia de sentimientos hacia mí y su nueva vida, fue lo que en realidad me destruyó. Ahora vivo tranquila, no dejo que eso me afecte ya, believe it or not i ain’t taking shit from nobody anymore. Pero sé que eventualmente, más temprano que tarde tendré que intentar palomear ese apartado en la lista, necesito perdonar. Bonita y sencilla chingadera ¿no?.
En un tema menos escabroso, el Homelands Tour Blog sigue vivo, es un proyecto que inicié para mí y mis amigos del foro pero pegó con tubo y hay un grueso de fan base que nos checa constantemente buscando material de la banda. Cuando no tengo tiempo de actualizar me echa la mano la linda Sophie así que no hubo necesidad de sacrificarlo. Desde hace algún tiempo estamos reconocidos en el sito oficial de The Gathering, very very chido asunto… a ver hasta cuando tengo pila pa seguirle, de todas formas la gira no creo que tarde mucho en terminar, no será ad infinitum y ahora menos que Mr. Hans Rutten se unió al club de padres de familia. Si no sabe de que estoy hablando píquele al siguiente link y véalo por ud. mismo.
Ahora me voy a pensar… escribir este post me dejó meditabunda y errática, el concierto de los liverpoolianos me ayudó mucho a sacar lo que traía atorado pero a pesar de ese desahogo creo que todavía no puedo dejar de reprocharme ciertas cosas. Afrontar nuestra parte de responsabilidad en el fracaso de una relación que nos importaba demasiado, inevitablemente traza un dejo de impotencia y de ineludible nostalgia. Lo que pasó este fin de semana me ha llevado a recordar, algo que había evitado hacer por salud mental y emocional. Ahí voy, lenta pero segura, poco a poco se va desvaneciendo todo lo que habita dentro. Es impresionante lo que el correr de los tiempos sana en nosotros cuando nos permitimos hacerlo. Abur!